¿ADPORTAS DE LAS NUEVAS DICTADURAS?

Opinión Por

América Latina trasegó por una época de autocracia donde las dictaduras se anidaron en su sistema político. Las botas y el sable reemplazaron a la democracia y produjeron miles de muertos, desapariciones y persecuciones infames contra quienes se oponían al régimen tiránico. Eran los militares quiénes gobernaban a su antojo sin control político y mucho menos social. Se perpetuaron en el poder y llenaron sus alforjas de riqueza.

Esta coyuntura despreciable surgió impulsada por sus futuras víctimas, el pueblo, ante la ausencia de liderazgo y vacío en las propuestas de gobierno de los civiles.

Es inverosímil pensar que el mismo pueblo que después sería mancillado y conculcado en sus derechos fundamentales, fuera el combustible que avivará la llegada de los militares al poder político. Recibían con alborozo las dictaduras con la ilusión de que resolvieran sus problemas sociales.

Hoy, las dictaduras que se incuban no son de corte militar sino de etiqueta civilista impulsadas por los sentimientos rencorosos y los odios de la mayoría de la población contra la clase política partidista que los ha defraudado y esquilmado.

Su procedimiento no es propinar un golpe de Estado como lo hacían los militares que cerraban el congreso y castraban las libertades . Ahora propinan son GOLPES DE OPINIÓN y lo hacen enervando sentimientos, donde el odio y el rencor son sus armas letales.

Los temas emocionales en política le abren las puertas a la polarización y a través del marketing político y de una buena estrategia se puede sacar provecho electoral.

Cuando no hay lideres y no hay visión de futuro se apela a la política de gestos y símbolos como sucede actualmente y que son virilizados por las redes sociales. Pulula la desinformación, las noticias falsas, las calumnias e injurias, y todo este arsenal llega al cerebro que diseña un patrón de comportamiento político acorde con las emociones que más le impactan que con la razón.

Ya la oratoria que sacudía las entrañas del alma popular fue arrinconada, las propuestas programáticas arrojadas al cesto de la basura, los valores y la moral que exhibían con orgullo los dirigentes no cuentan para nada; ahora se construyen entramados político – económicos, mafias, a través de las multinacionales, caso Odebrecht, o de empresas y castas familiares para usurparle el poder a los demócratas que son vistos como bichos raros. Los partidos son utilizados como preservativos para consumar el acto electoral y luego desechados en el ejercicio del poder político.

Pol Pot, Stalin, Gadafi, Hitler, Mao, Mussolini o Sadam Husein dictadores cargados de frustraciones y fisuras sicológicas que masacraron y empobrecieron a sus pueblos y nos introdujeron en guerras y hambrunas, crecieron políticamente en un ambiente muy parecido al que se respira hoy en América y en el mundo.

¿Será que somos tan imbeciles de repetir la historia ?

Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, fue Alcalde de Bucaramanga en el periodo 1995-1997, Gerente de las Empresas Públicas de Bucaramanga, Secretario de Vivienda y del Interior de la Gobernación de Santander.