NARIÑO S.O.S

Opinión Por

La reciente declaración del fiscal general en materia de advertencias y alarmas sobre los hechos de corrupción y otra serie de circunstancias que amenazan la democracia en Colombia, en las regiones, en los departamentos, puso sobre el tapete temas relacionados con el departamento de Nariño.

El fiscal general de la nación ha manifestado que el departamento de Nariño está en el top 5 de los departamentos con el más alto riesgo de corrupción electoral y eso no es gratuito.

Esto obedece a una serie de hechos y circunstancias que tiene que ver con la administración departamental, con el actual gobernador, con algunos alcaldes que han llevado a esta región a los peores índices de calificación en materia administrativa, financiera y de gestión y otras mediciones de carácter oficial por parte de entidades nacionales, de calificadoras, por autoridades o entidades de control, en fin, por citar solo algunas.

El país conoce ya sobre la intervención a Emssanar, la empresa de salud, eso causó un grave daño y un impacto negativo, afectando el derecho fundamental a la salud específicamente en los departamentos de Cauca, valle del Cauca, Nariño, y Putumayo.

Pero teniendo medidas anteriores como, acuerdos de pago de deudas de hace cinco o seis años, planes de desempeño, luego medidas de intervención, o medidas cautelares y ahora de intervención, a pesar de eso no logró estabilizar el servicio, ni la prestación, ni el reconocimiento de los derechos fundamentales de la salud y menos los índices financieros. ¿Por qué tiene que ver con Gobernación? Pues porque son los socios políticos del gobernador, no sólo desde la campaña si no desde hace mucho tiempo. Segundo, también está siendo motivo de seguimiento el Instituto Departamental de Salud, la red de hospitales públicos como el departamental, Ipiales, La Unión, y el CEHANI, organismo especializado porque al mes de septiembre tenían un promedio todos, de déficit fiscal del 50%.

Esto es lo último, anteriormente hubo pronunciamientos muy severos del Ministerio de Ambiente que, en sus mediciones y análisis de competencia y de gestión, declaró que CorpoNariño era la tercera peor Corporación Autónoma Regional de Colombia, por otro lado la Contraloría General de la República en sus evaluaciones determinó que el departamento con el mayor número de proyectos liquidados, siniestrados o sin ejecución, los llamados elefantes blancos, proyectos que nunca se terminan a pesar de la inversión en recursos porque han sido mal estructurados, mal diseñados, mal contratados y por ende mal ejecutados es Nariño.

Pero, por si fuera poco, esto tan delicado, hay otros escenarios que estableció en su análisis el DNP sobre los índices de gestión financiera correspondiente al año 2020, según ese informe, Nariño fue el último departamento en gestión financiera declarado formalmente por el DNP Y también existen análisis de otro tipo de mediciones, como los índices de competitividad Nariño ha bajado considerablemente en ese aspecto.

Solamente para citar algunos ejemplos, quiere decir que la situación del departamento es calamitosa, definitivamente las últimas gobernaciones, pero especialmente la de ahora, está llevando por un despeñadero al departamento de Nariño, no sólo en índices de gestión si no en índices de carácter administrativo, financiero, en incumplimiento de metas, sino también de graves señalamientos de carácter moral y ético por que ha sido denunciado el gobernador por partidos como el Pacto Histórico y otros voceros políticos que han denunciado al mandatario por su declarada participación política amenazando a alcaldes, chantajeándolos con ofrecimientos o no si se vota en su línea de favoritos al Senado de la República y Cámara de Representantes.

Quiere decir que hoy Nariño está en una muy grave situación que tiene que preocuparle a los ñariñenses y a los colombianos, pero también a los organismos de control que tienen que asumir su función y su desempeño.