!DE AMARRAR!

Opinión Por

No es el título de una película , ni de una serie de Netflix, es la EXCLAMACION de los bumangueses decentes ante los desafueros ya repetitivos de quien debería observar buen comportamiento y decente actitud como primera autoridad del municipio. Me refiero a el vergonzante papel interpretado por nuestro alcalde. Cada vez que le acercan un micrófono siente un mórbido placer en zaherir, injuriar, calumniar, mentir, y agraviar en forma despiadada a quien se atreve a disentir. No dialoga, vocifera y sus expresiones son soeces cuando llega al climax de su enervada e incontrolada conducta. Desconoce la autoridad, ridiculiza a la justicia , atropella las normas disciplinarias, irrespeta a la institucionalidad, y reta a sus contradictores no al debate inteligente sino a liarse a golpes.

Y ahora para cerrar con broche de oro se va lanza en ristre contra los periodistas y columnistas que no comparten su desabrochada forma de gobernar y que se atreven a formular respetuosamente algunas inquietudes sobre casos sensibles que le interesan a la ciudadanía como el caso Vitalogic.

Con sus insultos al columnista de Vanguardia Yesid Lancheros de “lagarto de siete suelas “ “mentiroso” “ burocrata “ agrede a un periodista que tiene el deber de informar y de orientar así no se compartan sus apreciaciones.

Pretender acallar la opinión de los periodistas amedrantandolos  con su desaforada y vulgar verborrea es un camino equivocado y reprochable. Si se siente lesionado la ley le da herramientas para que reparen o restablezcan los derechos que siente vulnerados por el comunicador, pero atropellando  no es señal de ponderación y buen juicio que debe acompañar a los gobernantes.

Algo no le funciona bien, no puede estar en sus cabales, no creo que lo hace de manera racional y consciente. Esta insano, no puede ser de otra manera la explicación de como despectivamente se refiere a sus conciudadanos: “hijueputas”, “lame culos”, “prostitutas”, “lava perros”, “niños bobitos”, “chinos pobres”, “bomberos gordos”, “bandidos”, y para completar invitó a  las nuevas generaciones bumanguesas a seguir el ejemplo del narcotraficante Pablo Escobar.

Bucaramanga caracterizada por su señorío e hidalguía, por la decencia y respetuoso comportamiento de sus hombres y mujeres, por su respeto a la ley y a sus autoridades no puede alabar y mucho menos aceptar la imagen vergonzante que irradia allende nuestras fronteras quien debe dar ejemplo de decoro y pulcritud.

 

Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, fue Alcalde de Bucaramanga en el periodo 1995-1997, Gerente de las Empresas Públicas de Bucaramanga, Secretario de Vivienda y del Interior de la Gobernación de Santander.