ADIÓS AL PARTIDO

Opinión Por

Hace ya varias decenas de años los patriarcas liberales de mi pueblo La Cruz Nariño, me propusieron encabezar la lista al concejo municipal. Apenas había cumplido la mayoría de edad. Estaba estudiando derecho en Bogotá y la distancia no fue obstáculo y acepté y desde entonces abracé la militancia del Partido Liberal. Venía de la izquierda del MOIR, de adolescentes siempre participamos en las reclamaciones y protestas regionales reivindicatorias de desarrollo regional. Pero el llamado de los patriarcas de mi pueblo fue obligante.

Desde entonces siempre milité como liberal progresista, de izquierda, de avanzada. Solo reconocí como mis jefes a dos distinguidos colombianos: a Rodrigo Lara Bonilla y a Horacio Serpa Uribe. Fueron mis únicas militancias en las tendencias del partido.

Nunca apoyamos candidatos de la derecha nacional ni las tendencias tradicionales. Siempre en una actitud de rebeldía y esperanza. Apoyamos con entusiasmo la séptima papeleta y el movimiento por la nueva Constitución del 91. Era el movimiento de la esperanza. Siempre nos opusimos a las privatizaciones de las empresas públicas. Este fue el saqueo más grande del país. Controvertimos la apertura económica y a los TLCs que implicaron la ruina del campo colombiano y de nuestros agricultores.

En las alianzas interpartidistas nacionales y regionales siempre nos alineamos con los partidos de izquierda y progresistas. En contra de los sectores tradicionales.

Participe de las férrea oposición a los gobiernos de Pastrana, Uribe y Duque. Y también de los gobiernos de Nariño que consideraba corruptos y regresionistas politiqueros y  clientelistas.

Nunca he sido cuestionado por comportamientos ajenos a la decencia y honradez que debe observarse en el manejo de lo público.

Estuve en todos los esfuerzos nacionales y regionales por la Paz y la reconciliación de los colombianos. El primer Diálogo Regional por La Paz en el sur de Colombia lo convocamos desde la presidencia del Concejo de Pasto que ocupé hace más de treinta años. De ahí participamos en muchas misiones y comisiones de paz.

Siempre estuve en la defensa de los usuarios de los servicios públicos, por tarifas justas y la calidad del servicio.

Por mi iniciativa y por primera vez en Colombia se aprobaron subsidios para los usuarios del gas propano GLP, para evitar la deforestación y reivindicar a las poblaciones más vulnerables.

Fui promotor de la primera disposición legal en un Plan Nacional de Desarrollo de impulso y protección de los derechos de los animales y que tanto departamentos y municipios involucren políticas públicas en sus planes y locales de protección de los animales en Colombia. Creo ser por tanto unos de los precursores en el Congreso en estos temas de animalismo.

También hice militancia animalista. Perteneciendo a movimientos contra las corridas de toros, contra el maltrato animal y de apoyo a fundaciones protectoras de los compañeros de nuestras vidas.

He sido un militante declarado en defensa del ambiente, de la vida, del agua, de la naturaleza. Nací en el Macizo Colombiano que genera el 70% del agua dulce del país, soy su defensor con muchos campesinos e indígenas. Promovimos el CONPES del Macizo. El nuevo Sistema Nacional de Regalías SGR que tramitamos en la Comisión Quinta del senado trae su Protección efectiva como de otros sistemas estratégicos ambientales de Colombia.  Impulsamos la Ley de Páramos, lucha contra emisiones de gases de efecto invernadero de los combustibles, contra el calentamiento global. Presentamos proyectos contra el fracking, prohibición del glifosato. Convocamos el debate de defensa del Páramo de Santurbán en Santander, y con ello quedó claro que en ningún Páramo de Colombia habrá minería. Visibilizamos la necesidad de la protección del oso andino. Fui el único senador que promovió el debate de especial importancia sobre el tema crítico de Hidroituango.

Hemos sido férreos defensores del sector agropecuario con diferentes acciones. Acompañamos el paro agrario del 2013 y el cumplimiento de los compromisos. Impulsamos una ley revolucionaria en el campo colombiano: la creación del Sistema Nacional de Innovación Agropecuaria SNIA Ley 1876/17. Votamos en contra de los TLCs.

Siempre promovimos las energías renovables y de baja contaminación. Fui promotor de le Ley del Biodiesel, para utilizar aceites vegetales en mezclas con hidrocarburos Ley 939/04. Varias leyes de energías renovables las impulsamos en la comisión V.

Mucho luchamos contra la Corrupción. Fui el senador acusador del cartel de la toga ante la Corte Suprema de Justicia.

Los últimos años no han sido buenos para el Partido Liberal. Apoyar a Iván Duque como Presidente fue un grave error histórico. Se trató de destruir el proceso de paz. Además de los graves errores administrativos, escándalos por doquier, se perdieron los territorios y se incendió el país nuevamente. Yo voté por Gustavo PETRO en el 2018 en contravía de la Dirección del Partido.

La Dirección Liberal apoyó a Fico Gutiérrez en la primera vuelta presidencial y a Rodolfo Hernández en la segunda vuelta. ¿Esto es liberalismo progresista y de avanzada?

Por supuesto no seguimos esa línea, como no la siguieron los liberales de Colombia. Daba gusto encontrarse con los verdaderos liberales que muchas manifestaciones le brindaron al actual Presidente Gustavo Petro. Otra vez se equivocó la Dirección Liberal.

Y la tapa. En la discusión de la última reforma tributaria la Dirección del Partido llamaba a oponerse a los impuestos a los ricos de Colombia, a los bancos, al gran lucro de los exportadores de minería e hidrocarburos, a las altísimas pensiones, etc. En la única reforma tributaria que no tocó a los pobres, al IVA, a la canasta familiar ni a los trabajadores del país.

Pero la Dirección seguirá y ahí ya no voy más. No estaré nunca contra mi pueblo como militante de un Partido cuya Dirección está en su contra. Por ello, muy a mi pesar y con tristeza presente renuncia irrevocable a la militancia en el Partido Liberal Colombiano. Seguiré con mi pensamiento liberal de avanzada, progresista y socialdemócrata.